Salto

Cuando hubo llegado la noche, bajo el claro de luna, corrí con fuerza abnegada hasta el puente. 

Todo era silencio. 

Cuántas veces quise retroceder el tiempo ,y aun así el alma mía soportaba endeble la carga de los días. 

Cuantas veces había castigado mis noches eternas con el peso de la culpa. 

No bastaba el profundo pesar de mi conciencia,tambien debía soportar la condena ajena,clavada como un cuchillo , sobre el pecho. 

Tanta gente vaga por el mundo destrozando horizontes… ¡pero no! pareciera esta noche que la humanidad se ha enzañado conmigo. 

Ahora …Todo es silencio. 

Los sauces chillan a orillas del río.Se tuercen las hojas sobre el agua oscura. 

Ahora no hay nadie que vea mi amarga desdicha. 

Que gran paz se siente . Que dulce es el desapego … 

El viento sopla denso sobre el rostro,y tomo un último respiro… y salto. 

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