Patio de luciérnagas .

No podia olvidar esa noche.

Todo pasaba rápido en mi cabeza como una vertiginosa película .

Girando en la cama,como un trompo,desarreglando las frazadas,tirando las almohadas.

Era mucha ansiedad para tan pequeña habitación.

Quise llorar.

Quise gritar y ponerle voz a mi tristeza.

Seria una voz taciturna,pero potente . Como el viento que se desprende errante sobre el océano ,formando las olas.

Una voz que dejara bien en claro todo lo que había dentro de mi.

Asi pasaban los minutos. Todos los conte,deshojando aquel recuerdo inútilmente. Resguardando su rostro en cada latido.

Veranos atrás…hace tanto.

Aquella noche estalló frente a mi como un derrumbe.

Recuerdo los sauces,temblando sigilosos en la oscuridad.

El suave bramido pasando por sus hojas.

Y tu, y yo,tirados sobre el suelo contemplando las luciérnagas ,que dejaban a su paso un halo verde de luz. Nuestra risa trinaba entre las flores. Tus dedos se enredaban en mi pelo .

¿Cuánto es para siempre? Te dije

Para siempre es mucho tiempo ….contestaste vos,clavándome esa mirada.

Era mucho , era demasiado tiempo,pero aun asi no fue suficiente.

La vida paso y a  aquella noche de juventud le sobrevino la edad. La adultez,madurar.

Tomar otros caminos y distanciarse.

Es una broma esta vida ¿verdad? Siempre lo creiste así, y yo siempre lo negué,hasta hoy.

Vos tenías razón.

Será por eso que después de tantos años ,cuando finalmente me decidi a buscarte , ya no estabas ahí.

Los sauces temblaban,las luciérnagas flotaban . la noche se hacia pesada y sombría. Pero no estaba tu sombra en el patio ,ni tus huellas en el suelo.

O el perfume de tu piel sobre la hierba.

“para siempre” decía ,con letra frágil tu última carta…para siempre….es mucho tiempo.

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